Gastronomía
de Bolonia
La reputación gastronómica de Bolonia se remonta a
la época de explendor medieval de la ciudad, cuando los poderosos
nobles contaban con algunos de los cocineros más importantes del
momento. La tradición culinaria también está vinculada
a la Universidad, la mezcla de estudiantes y profesores de diferentes
nacionalidades enriqueció la cultura culinaria y la buena mesa
boloñesa.
Pasta:
La región italiana de Emilia Romana es la cuna de la pasta,
entre las que destacan los “tortellini” plato simbólico de Bolonia,
inspirado según cuenta la leyenda en la forma del ombligo de Venus.
También hay que destacar los “cappelletti” (ravioles redondos),
los “tortelloni” de requesón boloñés, las lasañas
y tallarines aliñados con ragú de carne.
Productos de sus tierras:
En Bolonia encontramos verduras sabrosas y justamente famosas como
las patatas, las cebollas doradas típicas de Bolonia y el espárrago
de Altedo.
De entre las frutas hay que destacar las peras.
Embutidos:
Bolonia y la región de Emilia Romagna son famosas desde la
antigüedad por sus embutidos, destacando por su magnifica mortadela,
por sus “ciccioli” (chicharrones) crocantes de cerdo, el salchichón
rosa, la sobrasada, el jamón de Parma, el zampone (pie de cerdo
relleno de carne), los “cotechini” y los “cappelli da prete”
Quesos:
En Emilia Romagna se producen dos quesos dignos de mención: el
parmigiano reggiano y el
grana
padano, ambos elaborados con leche de vaca.
Vinos:
La región de Emilia Romagna es la zona donde nació el lambrusco,
es un vino tinto ligeramente espumoso. En la región también
se producen otros vinos tintos, como el Sangiovese di Romagna y los blancos
Albana di Romagna, o el Monterosso Val d'Arda.
Al oeste de Bolonia se encuentra Módena, famosa por su vinagre
balsámico, apreciado por su delicado sabor y característico
aroma.
Dulces y repostería típicos:
Los más típicos son las tortas de arroz conocidas
como “adobos”.